jueves, 21 de marzo de 2013

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES


LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES
 

El EMSaD 108 “Nuevo Momón”, está ubicado en el Ejido Nuevo Momón, las Margaritas, Chiapas. Donde en general, aún hay un alto índice de marginación, por lo que  no hay mucho acceso a la tecnología; el uso del  internet todavía es un tanto precario,  debido a que únicamente “hay un ciber” en la comunidad, y en el plantel constantemente hay fallas de conexión (en las 6 equipos que cuentan  con este servicio), sin embargo, aún  bajo estas condiciones, muchos alumnos saben “bajar”, almacenar y reproducir  música, compartir fotos y videos, instalar programas, buscar y bajar  información y acceder a redes sociales como Facebook, en los que contactan  amigos o conocen gente de diversos lugares, en donde suben fotos, chatean, realizan video llamadas, etc.

Aproximadamente un 30% de los alumnos cuentan con un teléfono móvil, aunque  paradójicamente no hay señal, por lo que se limitan almacenar, reproducir y tranferir música, hacer grabaciones de audio y video, tomar fotos, etc.

Es sorprendente ver que  bajo las condiciones antes señaladas, algunos alumnos, sobre todo de los semestres más avanzados, muestran bastante habilidad para el manejo de las tecnologías y “han sabido sacar provecho de lo poco que tienen”, aunque  muchos también sólo lo utilizan como un pasatiempo.


MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Estudié y sigo estudiando la Pedagogía (desde mi práctica), misma que cómo ciencia no se limita a la docencia, sino que está presente en todos los ámbitos de la sociedad, porque en todo lugar y momento; se enseña y se aprende.

Cuando decidí estudiar pedagogía lo hice con la firme intención de enfocarme a la docencia, y así lo he hecho. Durante mi servicio social impartí clases de regularización a niños de primaria y secundaria, en una comunidad indígena, sin embargo, formalmente, me inicié como docente en una escuela primaria urbana,  durante 3 meses (cubriendo un interinato), posteriormente comencé a trabajar en donde actualmente lo hago (EMSaD-COBACH), donde llevo 2 años de servicio. Durante este tiempo me he sentido realmente bien, feliz de hacer lo que hago, de compartir con jóvenes, y sobre todo que sean de comunidades rurales (soy oriundo de una de ellas), que históricamente han sido descuidadas por el Sistema Educativo Mexicano. Estoy consciente de que estoy comenzando y que como docente me falta mucho por aprender, sobre todo porque  me he dado cuenta que algunas  teorías aprendidas en la universidad,  en  muchas ocasiones no son funcionales en la realidad, por lo que tienen que ser adaptadas y/o reconstruidas según el contexto.

Me siento satisfecho de ser docente cuando veo que mis alumnos están aprendiendo y cuando me dicen “voy a seguir estudiando”, “me aceptaron en la universidad”, “ voy a trabajar en CONAFE para ganarme una beca y luego seguir  estudiando…” etc. Por el contrario me siento, insatisfecho, decepcionado, e incluso molesto, cuando veo que mis alumnos se dan de baja del plantel, tienen bajo aprovechamiento, se muestran apáticos, etc.

¡Asumo que ser docente  es una verdadera aventura, y que como tal,  está llena de encuentros y desencuentros, y eso me hace  sentirme vivo!